Finalizan las excavaciones arqueológicas de la segunda fase de investigación en la Cueva del Tendal
Los trabajos arqueológicos desarrollados en la Cueva del Tendal, en el municipio de San Andrés y Sauces, han concluido una nueva etapa de investigación, según ha dado a conocer el arqueólogo y director del Museo Arqueológico Benahoarita, Jorge Pais, a través de sus redes sociales.
Pais señala que esta segunda fase del proyecto ha incluido cuatro campañas de excavación realizadas en los años 2021, 2022, 2024 y 2026, todas ellas de gran relevancia científica. Las dos actuaciones más recientes han contado con financiación de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, mientras que en todas las campañas ha colaborado la Consejería de Cultura y Patrimonio del Cabildo de La Palma.
Según explica el investigador, los hallazgos obtenidos están aportando nuevos conocimientos sobre la sociedad benahoarita y permitiendo revisar algunas de las interpretaciones tradicionales sobre su modo de vida y sus manifestaciones culturales.
El director del Museo Arqueológico Benahoarita destaca que estos avances son fruto, en gran medida, de la especialización del equipo técnico y del riguroso sistema de trabajo aplicado durante las excavaciones. En este sentido, las piezas arqueológicas de mayor interés se documentan individualmente, registrando con precisión su ubicación dentro de los distintos niveles estratigráficos del yacimiento.
Asimismo, los sedimentos más finos, como tierras, cenizas o carbones, son recuperados mediante sistemas de aspiración controlada, posteriormente etiquetados y conservados para su análisis en laboratorio mediante técnicas de flotación con agua.
Esta metodología permite obtener una enorme cantidad de información a partir de elementos aparentemente sencillos. Un ejemplo es el estudio de antiguos hogares o zonas de combustión, capaces de proporcionar datos sobre las especies vegetales utilizadas como combustible, las temperaturas alcanzadas, la cronología de ocupación del espacio, los usos del fuego, la presencia de pólenes, restos faunísticos expuestos a altas temperaturas, procesos de tostado de cereales y semillas o incluso la utilización de determinados recursos, como lapas empleadas como combustible.
Los resultados de estas investigaciones continúan consolidando a la Cueva del Tendal como uno de los yacimientos arqueológicos más relevantes para el conocimiento de la cultura benahoarita y de la historia prehispánica de La Palma.